INDICE DE RECETAS

jueves, 5 de diciembre de 2013

LENTEJAS ESTOFADAS CON NÍSCALOS.

Este plato se lo quiero dedicar muy especialmente a una persona que tantas veces me ha emocionado, a la memoria de FERNANDO ARGENTA.

Como me gustan los platos de cuchara.....

Creo que no hay ningún plato  que no me guste y soy sincero cuando lo digo, pero las lentejas, sin duda, es mi favorito.
Fáciles de cocinar, rápidas, en menos de 1 hora y media tienes una guiso espectacular y sobre todo muy barato.
He aprovechado que hoy he ido al mercado y he visto una oferta muy grande de níscalos, que le he añadido al guiso, nunca lo había hecho, y no será la última vez.
Pero hoy os hablaré de las lentejas, que hay mucho que hablar, lo primero dónde las compré, como viene siendo habitual mi puesto favorito del mercado del olivar es LOS SABORES DEL MUNDO, es un puesto donde se encuentran una cantidad de legumbres, harinas y especias muy variada, pero lo que más destaca es la atención de quien lleva el puesto, la verdad no sé su nombre, pero su simpatía, su conocimiento de los productos y sobre todo las ganas siempre de innovar y de hacer cosas es muy destacable. NO DEJÉIS DE IR, no os arrepentiréis.
Pues bien yo compré medio kilo de lentejas verdes.

Las lentejas son ricas en ácido úrico y purinas, por lo tanto deberán comerlas con prudencia aquellas personas que estén haciendo dieta para artritis, artrosis, arteriosclerosis y gota.
 No debe ser un alimento restrictivo en dietas de adelgazamiento, ya que poseen muy poca grasa y el poder calórico procede de su riqueza en hidratos de carbono, que proporcionan una gran saciedad.
 Además al ser también las lentejas fuente de potasio, ayudan a eliminar agua del organismo, neutralizando la retención de líquidos que podrían proporcionar otros alimentos más ricos en sodio.
 Son ricas en vitaminas del grupo B (niacina o vitamina B3, tiamina, piridoxina y la tiboflavina), las más adecuadas para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Al ser buena fuente de folato (el organismo lo transforma en ácido fólico) ayudan a evitar la aparición de síntomas de depresión y mal humor.
 Puede ser un buen afrodisíaco, ya que las lentejas son ricas en cinc y este mineral es muy importante para el control hormonal que influye en el deseo sexual y en la producción de esperma.
 Es buena fuente de hierro por ello es bueno para prevenir la aparición de anemia, para las mujeres con tendencia a sufrir reglas muy abundantes y personas que padecen habitualmente hemorragias nasales. Incluso ayudaría a prevenir las infecciones vaginales, ya que se ha comprobado que las mujeres con bajos niveles de hierro son más propensas a sufrirlas.
 Las lentejas ayudan ante las enfermedades cardiacas ya que disminuyen los niveles de colesterol y grasas debido a su contenido en fibra, fitatos y al ser muy pobres en lípidos o grasa.
 Al tener hidratos de carbono que se absorben lentamente, presenta una doble ventaja:
 - Por un lado, mantienen la sensación de plenitud durante más tiempo (que contribuye a que la absorción de los hidratos de carbono sea todavía más lenta, mejorando el tránsito intestinal),
 - Y por otro, mantienen los niveles de azúcar dentro de la normalidad sin necesitar mucha insulina.
 Además, por su interesante contenido en fibra, aporta el 12% de la necesaria, facilita la digestión, siempre y cuando las cocinemos solas o con verduras.
 Resultan ideales en la alimentación de los niños para que puedan tener energía suficiente en sus juegos y en la alimentación de las personas que realizan algún ejercicio físico.

INGREDIENTES.

- 500 Grs. de lentejas verdes compradas en "los sabores del mundo".
- 200 grs. zanahoria.
- 2 cebolletas.
- 1 cabeza de ajos.
- 1 tomate maduro.
- 4 Níscalos.
- 150 grs. calabaza.
- 2 chorizos cuanto más bueno mejor.
- Laurel.
- 1 cayena.
- 1 cucharada de pimentón dulce.
- agua, aceite y sal.

ELABORACIÓN.

Bueno, estamos de estreno, me he comprado una marmita que lo estoy flipando, se lo he comprado después de mirar mucho a mi amiga Eva, es una marmita que si la ve Panoramix me la quita para preparar la pócima, con esto tengo para darle de comer a toda la Urbanización.
Pues bien, echamos a la marmita un chorro de aceite y nos ponemos a sofreír la cebolla cebolla a fuego medio.
Pasados unos minutos incorporamos la zanahoria que previamente hemos pelado y cortado a rodajas de más menos 3 centímetros.
Incorporamos las hojas de laurel y la cabeza de ajos marcada por un cuchillo por en medio para que vaya eliminando su juguillo.
El paso siguiente es el tomate, yo he cogido un tomate muy maduro que tenía en la nevera con el cuchillo lo he hecho a daditos y a la marmita.
Ahora es el momento de incorporar los níscalos, para esto los he lavado debajo del grifo pero con un chorro muy fino y los he secado bien con papel absorbente. 
Acto seguido los he cortado en láminas y a la olla.
Por último hecho las lentejas al sofrito remuevo para que vaya cogiendo sabores y por último le hecho la cayena cortada muy finita y el pimentón dulce, MUCHO CUIDADO, yo siempre este paso lo hago fuera del fuego, para evitar dos cosas, que se me queme el pimentón (deja un sabor muy amargo), o algo peor que se coja al fondo, que destrozaría el plato.
Añado el agua, yo la medida que tengo es cubrir 3 dedos.
Echamos los chorizos, añadimos  sal y pimienta le damos fuego a tope, tapamos la marmita y a esperar que hierva.
Cuando hierva a fuego fuerte reducimos el fuego a la mitad incorporamos la calabaza cortada a dados y esperamos 40 minutos..
Retiramos los chorizos, los cortamos a trozos y volvemos a añadirlos al guiso.
Para mi gusto si este guiso lo dejamos reposar media hojita fuera del fuego gana mucho.
A mí me gusta que queden un poquito callosas, más que nada porqué normalmente siempre hago para  dos o tres días y para congelar siempre es conveniente que queden un poquito líquidas así no parece una  masa extraña.
QUE APROVECHE....

MÚSICA.

Fernando Argenta se merece que le dedique esta receta para él, lo descubrí hace mucho, pero mucho tiempo, desde el año 1991 estaba oyendo Clásicos Populares, no me perdí ni un sólo programa en RNE, después era un habitual del conciertazo, me gustaba todo de sus programas la locura con traje y corbata para mí era un placer.
Cuando se acabó el conciertazo lo perdí de vista y de oída, incluso desconocía que estaba enfermo, esta semana realmente me he puesto muy triste cuando me enteré de su muerte. 
Para mí es un grande.
Pero lo que más le agradezco es que me haya descubierto a Rachmaninov que se ha convertido en mi compositor más admirado.


Hoy os dejo una música para oirla con los ojos cerrados, la sinfonía nº2 en mi menor Opus 27.
DESCANSE EN PAZ MAESTRO.