INDICE DE RECETAS

martes, 25 de febrero de 2014

CREMADILLOS HOMENAJE A MIQUEL PUJOL DEL FORN DE SA PELLETERIA.

Me considero una persona humilde pero hoy quiero serlo aún más.
Quiero dedicar esta entrada al gran panadero Miquel Pujol del Forn de Sa Pelleteria, sin lugar a duda los mejores cremadillos del mundo.

Digo que quiero ser humilde porqué voy a hacer por primera vez unos cremadillos en casa, quiero hacerlos como homenaje a él, el resultado ha sido bueno pero ni PUNTO DE COMPARACIÓN con los que hacía él, sé que la mayoría de los que me leéis nunca habéis comido esta delicia, pero los que hacía Miquel eran francamente espectaculares, todo en ellos era bueno, el hojaldre perfecto, la crema deliciosa, el color de miedo y sobre todo el olor.
Antes que nada os recomiendo el maravilloso documental "La vida dolça" dirigido por Marta Alonso, dentro de unos días os dejaré el link para poder ver este documental.
Estos días se han escrito muchas cosas sobre Miquel, no he leído ninguna mala, cuando me tocaba trabajar  por el centro de Palma siempre tenía una escusa para pasarme por Sa Calatrava y comprar uno de esos caprichos. Todo un filosofo de los buenos.
En el documental dice una cosa que pone los pelos de punta:
"A mí lo que me gusta es hacer feliz a la gente, llegarles al corazón. Lo más cerca que está del corazón es el estómago, es decir, teniendo contento al estómago tienes feliz al corazón"
Descanse En Paz.

INGREDIENTES.

  • PARA LA MASA HOJALDRADA.
    • 500 Grs de harina de fuerza.
    • 10 grs. de sal.
    • 250 ml de agua.
    • 250 grs. de mantequilla.
  • PARA LA CREMA PASTELERA.
    • 500 ml de leche
    • 200 grs. de azucar.
    • Piel de 1 limón.
    • 1 canela en rama.
    • 5 yemas de huevo.
    • 70 grs. de maicena.
    • 200 ml de leche.

ELABORACIÓN.

Lo primero que hacemos es preparar la masa hojaldrada, al igual que la receta de las mariposas que hizo Marina, pero en esta ocasión le hemos puesto menos mantequilla para realizar el plegado.
En primer lugar mezclamos todos los ingredientes de la masa hojaldrada excepto la mantequilla para realizar el plegado.
Mezclamos  y amasamos, dejándola reposar cada dos minutos de amasado.
Hacemos una bola con la masa y la dejamos reposar 30 minutos.
Estiramos la masa, la extendemos sobre la fuente del horno y la introducimos en la nevera 1 hora, esta fuente la tapamos con un papel transparente para que no se genere costra.
Hacemos una placa con la mantequilla empleando papel de horno, la extensión de la plancha de mantequilla tiene que ser la mitad de la que hemos introducido en la nevera.
Transcurrido la hora de reposo en la nevera, sacamos la masa de la fuente y la estiramos con un rodillo ayudándonos de harina para que pueda correr mejor el rodillo.
Colocamos la placa de mantequilla justo en medio de la masa estirada.
Plegamos para tapar la mantequilla en la masa.

Estiramos con la ayuda del rodillo.
Plegamos la masa de izquierda a derecha y de derecha a izquierda y la dejamos reposar 30 minutos en  el frigorífico.


Volvemos a introducir la masa en la nevera y lo apuntamos en la pizarra para no despistarnos. Esta maniobra la repetiremos 5 veces. El periodo de reposo es 30 minutos.
Mientras tanto nos disponemos a hacer la crema pastelera, ponemos 500 ml de leche a hervir en un cazo.
 Añadimos la corteza de 1 limón.
 Incorporamos 1 rama de canela
 Llevamos a ebullición, cuando hierva apagamos el fuego y dejamos infusionando dentro de la nevera durante al menos 10 horas.
Pasados 30 minutos sacamos la masa de la nevera, la ponemos sobre la mesa de trabajo con un poco de harina.
 El plegado tiene que quedar horizontal a nosotros.
 Estiramos la masa de nuevo.
 Plegamos repitiendo la misma operación de la primera vez.
 Colocamos y volvemos a tapar con un paño de cocina.
 Que no se nos olvide apuntar en la pizarra.
Esta operación se repite 5 veces, la última vez se deja reposando 1 hora, pero nosotros la hemos tenido toda la noche dentro de la nevera.
A la mañana siguiente nos disponemos a acabar nuestro trabajo.
Lo primero que hacemos es finalizar la crema pastelera.
Sacamos la leche que tenemos infusionando de la nevera, la colamos, 
le añadimos el azúcar y la ponemos a hervir.
En un bol colocamos la leche, las 5 yemas de huevo y la maicena, removemos bien con la varilla para asegurarnos que no quede ningún grumo.
Cuando arranca a hervir la leche incorporamos la mezcla que hemos hecho con las yemas.
Removemos fuera del fuego hasta que vaya espesando.
La volvemos a poner al fuego durante 1 minuto.
Y ya tenemos la crema pastelera, la tapamos con un papel film trasparente y la dejamos enfriar.
Estiramos la masa hojaldrada para que quede de un grosor de más o menos medio centímetro.
 Con un cortapisa redondo vamos haciendo círculos en toda la masa.
 Reservamos la masa sobrante, porqué con ella realizaremos una pizza para cenar.

 Sobre un a circulo de masa colocamos una cucharada sopera de crema.
 La tapamos con otro circulo, cerramos con los dedos para evitar que se salga la crema.
 Colocamos sobre una fuente de horno y pintamos con huevo batido.
 Espolvoreamos bastante azucar sobre los cremadillos.
 Con el horno precalentado a 190 º horneamos a durante 17 minutos, transcurrido este tiempo yo he puesto en marcha el gratinado del horno, le he subido la temperatura a 200º y lo he colocado en la parte de arriba del horno para conseguir el efecto de tostado.
 Este es el resultado.
 Sinceramente estaban buenos, pero ni punto de comparación con los que hacía el gran Miquel Pujol, así que sirva esta receta como homenaje a él.
 QUE APROVECHE!!!.

 MÚSICA.

Aquesta cançó va amb tot el meu carinyo i admiració per un home que va estimar la seva terra i la seva cultura, i va ajudar a potenciar amb alegria i bona feina la cultura de Mallorca. Per tu Miquel LA BALANGUERA cantada per Maria del Mar Bonet.